11 de setiembre de 1973
"La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas.
Así golpeará nuestro puño nuevamente.
Canto, qué mal me sales
cuando tengo que cantar espanto.
Espanto como el que vivo,
como el que muero,
espanto de verme entre tantos y tantos
momentos de infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.
Lo que nunca vi,
lo que he sentido y lo que siento
hará brotar el momento..."
Victor Jara - "Estadio Chile"
Más allá de la nostalgia que evoca el proceso chileno, habría que preguntarse hoy las razones que hicieron posible el golpe de estado contra el gobierno de Allende. Decir que todo se debe a Nixon y Kissinger y a la compra de los militares chilenos es lo más fácil. Con la muerte del general Schneider ya era claro que ni los gringos que ni las clases dominantes chilenas que ni los milicos iban a respetar las reglas del juego burgués democratico que Allende defendió hasta el final.
Se debe decir claramente que usted señor Kissinger y usted señor Pinochet son responsables de uno de los actos de deshumanización más grande del siglo XX. Quizá solamente su exhibición, como paradigmas de lo que se hace en nombre de los ideales burgueses latinamericanos y de USA, en un zoológico de las infamias del siglo XX y del presente, pudiera ser un castigo adecuado para sus actos.
Habría que buscar entre los escombros de La Moneda, por qué falló este proyecto de liberación que tanto apoyo tenía del "pueblo". En la medida que entendamos los efectos del estalinismo en Allende, como en tantos otros revolucionarios latinoamericanos, podemos evitar que se repitan los mismos errores en luchas futuras. En la medida que entendamos como la burguesía defenderá hasta las últimas consecuencias su poder, podemos entender la extensión de nuestra lucha.
