Sorpresas
A veces siento que no podré salir de aquí, que estoy condenado a terminar mis días en esta puta ciudad haciendo el puto trabajo que tengo. Ahora cuando ya estoy casi a punto de escapar, me salen me avisan que voy a tener un aumento de salario de casi el 19 por ciento para el próximo mes, y por fuerza, me tengo que poner a pensar en el movimiento inmediato que ayer mismo había decidido tomar porque ahora las cosas cambian, porque tengo más opciones y ésto no impide que también me sienta como puta primeriza a punto de vender sus servicios.
El problema es que este posible cambio no soluciona mis problemas. Quizá me permitirá comprar una jaula más grande. Igual seguiré sólo. No cambia nada.